Todo sigue siendo gratis. Pro quita los límites.
El gesto, la lectura en contexto, guardar, tu biblioteca, el repaso programado y la exportación a Anki. Nada de eso quedará tras un muro de pago, ni ahora ni después.
Una cuenta gratuita tiene 10 lecturas al día. Después la tarjeta se crea igual, con el diccionario en lugar del modelo, y lo dice. Nada se corta a mitad de escena y nadie te pide pagar con la película en pausa.
Una cuenta gratuita puede tener la sesión iniciada en dos dispositivos a la vez, por ejemplo el teléfono y el navegador. Al entrar en un tercero se te pedirá desconectar antes uno de ellos; las palabras siguen en la cuenta en cualquier caso.
Esta cuenta no tiene límite diario: cada lectura es completa y el modelo lento y cuidadoso está ahí cuando lo pides. Funciona igual en el navegador, en el teléfono y en el ordenador, porque pertenece a la cuenta y no a un dispositivo.
Si cancelas, Pro sigue hasta el final del periodo pagado.